El templo de Ehécatl

Ubicado dentro de las instalaciones de la estación del metro Pino Suárez, el templo de Ehécatl es una de las muchas pirámides prehispánicas con las que cuenta la Ciudad de México.

La relevancia de este templo, además de ser el símbolo con el que se le conoce a la intersección de las líneas 1 y 2 del metro de la Ciudad de México, es de un valor histórico incalculable y muchas veces menospreciado.

Esta pirámide fue encontrada entre los años 1967 y 1970 mientras se realizaban los trabajos de excavación para la construcción de la estación Pino Suárez, quedando los trabajos exploratorios a cargo de los arqueólogos Jordi Gussinyer y Raúl Arana, siendo este último el responsable de los trabajos de intervención, los cuales consistían en “limpieza general, restauración y sustitución de estucos, consolidación de la estructura y finalmente se recubrirá con cal natural para hacer las funciones de impermeabilización” (Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2009).

¿Por qué es importante esta zona arqueológica?

Templo de Ehécatl
Templo de Ehécatl, tomada el día 18 de octubre del 2010 dentro de las instalaciones del metro Pino Suárez, utilizando la cámara del teléfono LG GW550.

Si bien esta “zona arqueológica” no se encuentra reconocida como tal por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de acuerdo con este mismo instituto, la pirámide de Ehécatl es, además de la más pequeña de México, también es la más visitada, ya que debido a su ubicación dentro de la estación del metro Pino Suárez, esta goza con un total de 54 millones de personas que la visitan anualmente, mientras que la zona arqueológica de Teotihuacán, considerada como la más visitada de México, solamente “acoge en el mismo periodo a poco más de 2.5 millones de visitantes” (Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2009).

PINO SUAREZ LINEA2 METRO DF (ANTES. Fotografía obtenida del usuario "Aticolunatico" en Flickr.
PINO SUAREZ LINEA2 METRO DF (ANTES.
Fotografía obtenida del usuario «Aticolunatico» en Flickr.

El hecho de ser la más visitada y, al mismo tiempo, la más pequeña, le confiere una gran importancia a este adoratorio, el cual se ha convertido en parte del paisaje urbano de la gran mayoría de capitalinos adultos que, al menos una vez en su vida, han podido apreciar esta pirámide.

Tanta ha sido la importancia de este adoratorio, que su imagen se convirtió en el isotipo de la estación Pino Suárez (una de las tres estaciones más transitadas del metro de la Ciudad de México), de la mano del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez y el diseñador gráfico estadounidense Lance Wyman, quienes eligieron esta zona arqueológica como inspiración para el diseño de este isotipo.

Arquitecto Pedro Ramirez Vazquez, coordinador del ISTME (Ingenieros en Sistemas de Transporte Metropolitano), y encargado de la arquitectura, el diseño de los trenes y las estaciones de las tres primeras líneas del Metro de la Ciudad de México en 1967. Fotografía de la revista LIFE, obtenida de "Fiebre Naranja" en Flickr.
Arquitecto Pedro Ramirez Vazquez, coordinador del ISTME (Ingenieros en Sistemas de Transporte Metropolitano), y encargado de la arquitectura, el diseño de los trenes y las estaciones de las tres primeras líneas del Metro de la Ciudad de México en 1967. Fotografía de la revista LIFE, obtenida de «Fiebre Naranja» en Flickr.

Descripción de la pirámide

Con tan solo unas dimensiones de 10.7m x 7.6m x 3.7m, y posicionada en una planicie de 88 metros cuadrados, se encontraba colocado originalmente al centro de un gran patio. Su estructura de bases circulares cuenta con escalinatas en tres de sus lados, algunos adoratorios colocados al centro, así como habitaciones conectadas por canales y muros y una entrada con forma de serpiente, la cual hace referencia al dios Quetzalcóatl, es decir, la serpiente emplumada.

Además, cuenta con una escultura conocida por el nombre de “La monita”, la cual es una figura de un mono (ozomatli), pintado en rojo y negro, que además posee una máscara del dios Ehécatl, que también cuenta con dos figuras de serpiente, una en su base y otra que se transforma en la cola del primate.

Al igual que ocurre con el Templo Mayor, este adoratorio tiene “una base circular que sirvió como pedestal para colocar la representación de la deidad en su parte superior” (Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2009).

Ubicación, posición y construcción del templo

Pensado originalmente para tener acceso a la calzada de Iztapalapa hasta Tenochtitlan, este adoratorio se encuentra ubicado en una de las esquinas que forman la calle de José María Izazaga con el límite entre la calle de José María Pino Suárez y San Antonio Abad, teniendo una orientación hacia el este, presumiblemente en referencia al mito del nacimiento del Quinto Sol, mencionado en el Códice Matritense del Real Palacio.

De acuerdo con diversos estudios, se ha datado la fecha de su construcción en el año de 1400, aunque realmente su construcción fue realizada durante cuatro periodos de tiempo distintos, tal y como ocurre con el Templo Mayor y otras edificaciones prehispánicas.

Para saber más

Esta obra presenta (en dos tomos) los avances más recientes de las investigaciones de la vida ritual de Tenochtitlan desde diversos ángulos. Se trata de un trabajo multidisciplinario que abarca temas de arqueología, arqueobotánica, arqueozoología, bioarqueología, geofísica, arqueomagnetismo, ciencia de materiales, conservación, iconografía e historia.

Esta es una obra de ficción ambientada en el metro de la Ciudad de México, el cual otorga una perspectiva de lo que implica trasladarse por este medio de transporte, el más ocupado por los mexicanos desde la década de los años 60’s.

Referencias

Instituto Nacional de Antropología e Historia. (23 de Abril de 2009). Pirámide de Ehécatl. Recuperado el 29 de Mayo de 2021, de Bienvenidos al INAH: https://inah.gob.mx/boletines/2051-piramide-de-ehecatl

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.